lunes, 13 de agosto de 2007

Retrospectiva



"...pero los hombres, aún, le inspiraban un temor casi patológico..."

Emma Zunz, El aleph (Jorge Luis Borges)


Quizá mi primera noción del sexo fue cuando tuve ocho o nueve años. Mis padres mirando la televisión y en ella pasaban una pelicula o una serie. En una escena de la misma, dos amantes (hombre y mujer) estaba en la cama. Ella boca arriba, él encima de ella, supuestamente desnudos ya que las sabanas los tapaban desde la cintura para abajo. Ambos se miraban de frente, jadeando, transpirando como si tuviesen fiebre. Si, mi idea del contacto cercano de un hombre con una mujer era la noción de una fiebre. Por aquel entonces pensaba que un bebé se concebía cuando los padres juntaban sus cuerpos y transpiraban, se afiebraban. Ambos se contagiaban de sus fiebres. Apareaban sus entrepiernas (suponía que algo tenían que ver nuestras entrepiernas, que allí estaba la clave del sexo), pero no relacionaba el pene, la erección, la vagina, la eyaculación con el acto sexual. Yo aún no había tenido erecciones.

lunes, 2 de julio de 2007

El barbero IV

Casi no tengo tiempo para un polvo con mi señora, dijo el barbero. Yo, que esperaba mi turno, imaginaba ese polvo mientras ojeaba su cuepo.

miércoles, 6 de junio de 2007

Allí, donde la mirada espanta II

Hiciste seña a un taxi. Una milésima de segundo después, me miraste. Yo venía observandote desde la otra cuadra, por la 24, de esta San Miguel de Tucumán fría. Tu cuerpo de chub. El taxi se detuvo con el motor en marcha. Tenías que subir al coche. Volviste a mirarme. Sé que dudaste. Tu mirada no mentía. O tomabas el taxi o seguías caminando hasta hacer coincidir nuestros rumbos. Pero tu mano ya estaba en el picaporte. Yo crucé la calle para caminar por la vereda paralela al asiento del acompañante del taxi, el lugar que elegiste al entrar. En el momento que nos cruzamos (el taxi y yo, y vos dentro del taxi) te sonreí y vi tu perpleja expresión en tu rostro. Tenías una dulce barba entrecana. No pude expresar tus ojos. Sé que me los arrojaste y me golpearon. Tu seguiste el rumbo a no sé donde, por la vía contraria. Yo me olvidé por las calles.

sábado, 2 de junio de 2007

Destornillador para abrir el tercer ojo


Hoy he estado con un gordo. He visto su culo abundantemente peludo. Mi dedo lo ha explorado. Llevo conmigo la más maravillosa visión de mis últimas semanas. Ese culo, esos vellos, esa entrada recorrida por mi dedo.

El gemir de mi compañero, mi cómplice en la masturbación del goce. Sus pezones endurecidos como botones afelpados, el ombligo imberbe, su leche derramada en su panza ancha y esférica, sus ojos en el momento del éxtasis. Todo eso habré de olvidar.

...pero su culo, no.

sábado, 12 de mayo de 2007

El barbero III


Esta vez, como había muchos clientes después de mi, no perdí la ocasión de observar el cuerpo del barbero mientras me rebajaba la barba. En todas las ocasiones que estuve en la barbería, siempre me tocó estar a solas con él y no podía (por vergüenza) espiar su cuerpo a través del espejo. Con los clientes esperando a nuestro alrededor, mi libertad para observarlo es amplia y deliciosa. Su cuerpo me genera una sed en los ojos. Su cuerpo robusto es sabroso. Codos duros, vellos oscuros, delicados, barriga férrea, redonda, la sospecho suave como una mejilla. Le hable de las comodidades de una barba recortada. Una de ellas es la comodidad para besar. Él se rió de forma franca y espontánea. Creo sentirme satisfecho por ello. No quise más.

miércoles, 18 de abril de 2007

Mundo panza

"Mundo grúa", película del director argentino Pablo Trapero, la vi por primera vez allá por 1999 en un ciclo de cine nacional realizado aqui, en San Miguel de Tucumán. El protagonista, un hombre de 50 años que trata de sobrevivir en un empleo en el que tiene que manejar una grúa. Me llamó la atención que el director no tuvo ningun tipo de tapujos al momento de mostrar en pantalla el cuerpo del protagonista, en particular su panza. Su panza ancha, prominente, al desnudo. Recuerdo que en una secuencia del film, aparece el "Rulo" (así apodan al protagonista) acostado en su cama con su barriga al descubierto y sentí unos murmullos de asombro por una parte del público, quizá desacostumbrado a ese tipo de exhibición. Quizá demasiado acostumbrado a los cuerpo delgados, perfectos. En cambio para mi fue una celebración. Pasaron como cuatro años cuando pude volver a ver este film en un canal de cable. Un detalle: la pelicula está filmada en blanco y negro.

































lunes, 16 de abril de 2007

el arte desbordado


Fernando Botero
Entre sus obras se destacan aquellas donde presenta figuras humanas robustas. Figuras que abarcan casi la totalidad del marco que las contienes.